Anomía

Gorka Larrañaga / MAR.16 — MAR.30, 2019

gorkkss3.jpg

Con una herencia indudable a lo contemporáneo y perteneciente a una generación que se aventura en medio de una transición de un siglo a otro, la creación plástica de Gorka Larrañaga se convierte hoy en un culto a la hibridación de imágenes, de objetos, de lenguajes, de subjetividades y de deseos ocultos que se estructuran en piezas alegóricas dentro de los discursos contemporáneos del arte iberoamericano. Al centrarse en el mundo como un espectador absorto y curioso, Gorka Larrañaga ha construido un archivo de superficies cambiantes donde el pasado, el presente y el futuro se manifiestan en una realidad paralela en el que el artista se concentra en el recobro de fragmentos de lo insustancial, los cuales traslada a escenarios en el que se ven representadas las paradojas del desperdicio, producto de la anomia existencial, pasando de la intervención sobre objeto a la traducción de piezas pictóricas en el que resaltan los conceptos de memoria y tiempo, los cuales figuran como un acto de subversión que detiene el olvido.

El trabajo de Gorka Larrañaga se convierte hoy en un referente en el arte contemporáneo mexicano por sus capacidades discursivas que el entorno y dinámica de la Ciudad de México le han proporcionado desde su llegada, y que junto a su trabajo como gestor y promotor del arte, le han reconocido como un personaje que atribuye de manera eufemística cuestiones más profundas dentro de los lenguajes del arte hecho en México, pues la trascendencia de su obra se relaciona en un diálogo indirecto con las cuestiones más próximas que rodean el mundo de lo contemporáneo —con sus múltiples paradojas y sus diversas contradicciones—, y la dinámica urbana mayormente; de tal manera que sé es necesario no restringir el trabajo de Gorka en cualidades mínimas para interpretar sus piezas y su labor como promotor, sino, ampliar las posibilidades de una lectura más exquisita en todo sentido, ya que el trabajo de Gorka Larrañaga se provee de elementos que oscilan entre la técnica, el concepto, la abstracción, la dialéctica y las paradojas de lo cotidiano y la inmundicia que surgen a partir de las aproximaciones de la memoria y la materia.

ANOMÍA reúne una selección de obras de los últimos diez años de trabajo de Gorka Larrañaga en su paso por México, la cual logra trazar, y reconstruir, las cualidades de los procesos pictóricos de un artista que en la reproducción de una misma imagen crea diferentes medios hasta el punto más elemental del objeto, logrando destruir un mundo para colocar otro en su lugar. Influenciado por Fabian Marcaccio, el trabajo plástico de Gorka Larrañaga no solo inserta una dialéctica discursiva respecto al origen de sus obras, sino que otorga cualidades que se desprenden de una lectura lineal del tiempo. Larrañaga no es un artista que intenta crear un arte para concientizar a sus posibles espectadores, sino que se muestra como un hombre que renace con el alba de cada mañana y hace inmanente el tiempo de su existencia cada día; y que transforma la naturaleza de las cosas que no se irán pero que tampoco perdurarán en el altiplano de lo ausente

Texto por
Félix Feria

gorkkss6.png
gorkka.jpg
20190316_130038-01.jpeg
ExhibicionesTaco Arte2019